Girlfriends, la película que Frances Ha quiso ser y no lo logró

Lo confieso, no me gusta nada Frances Ha. Una de las películas que mi generación más parece amar, a mí me resulta pretenciosa, aburrida y poco interesante (hablé al respecto en un episodio de mi podcast).


Por eso no le tenía mucha confianza a Girlfriends, la película de 1978 de Claudia Weills que es considerada una de las inspiraciones de Frances Ha (y de la serie de Lena Dunham, Girls).


Qué equivocada estaba. Mi generación se siente muy especial con este discurso de no saber crecer o ser adultos, pero la verdad es que no es algo único de nosotros.


Girlfriends cuenta la historia de dos amigas, Susan y Anne, que además viven juntas. Susan es fotógrafa y Anne escritora, ninguna de las dos está en un buen momento de su carrera, es decir, ninguna de las dos vive de hacer “arte” en sus campos.


Aunque parecen tener ideas en común de hacia dónde dirigir su vida como mujeres solteras, Anne sorprende a Susan con la noticia de que se va a casar y, por lo tanto, dejar de vivir con ella.


Este evento lleva a ambas a lidiar con cambios considerables en sus vidas.


Susan, interpretada por Melanie Mayron, tiene que lidiar con la soledad literal de vivir sola, pero también con la sensación de quedarse atrás mientras su amiga avanza en los marcadores típicos de la adultez.


Anne, interpretada por Anita Skinner, pretende saber lo que hace como mujer casada y sin embargo, vive con el pánico de haber tirado sus sueños por la borda por un hombre al que ama pero... ¿tal vez no tanto?


Y aunque su relación es titular, la verdadera protagonista es Susan, que toma fotos en bar mitzvahs mientras intenta que alguna de sus fotos se venda en una galería y por fin pueda considerarse una artista, mientras sostiene romances con un par de hombres cuestionables (o no).



Convertirse en mujer adulta nunca ha sido fácil, pero en un mundo de libertad sexual e independencia, las preguntas son las mismas: ¿qué estoy abandonando por seguir o no las expectativas sociales?


Weills cuestiona las decisiones de sus personajes con pequeñas viñetas de sus vidas durante alrededor de dos años. Nunca las juzga, no las apresura, pero sí las observa con cierta ironía mientras el guión de Vicki Polon explora las verdades a las que ellas no se quieren enfrentar.


Susan y Annie merecen respeto, y todas sus decisiones, hasta las malas, son tratadas así. No hay grandes shocks, ni grandes dramas, y tal vez por eso es tan fácil identificarse con alguna de las dos, y no solo empatizar con ellas.


La cinta se empezó a filmar en 1975 y vio la luz en 1978, debido a que el financiamiento inicial se terminó antes de que pudieran terminarla. Actualmente forma parte de la camada más reciente en la colección Criterion y es preservada en la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos por ser "cultural, histórica o estéticamente significativa".


Al ser cuestionado acerca de las tendencias en el nuevo cine estadounidense (Coppola, De Palma, Scorsese, Spielberg) en 1980, el director Stanley Kubrick respondió:


"Creo que una de las películas más interesantes de Hollywood, bueno no Hollywood- películas estadounidenses- que he visto en mucho tiempo es Girlfriends de Claudia Weill [...] No fue un éxito, no sé por qué, debió serlo. Ciertamente yo pensé que es una cinta maravillosa. Parece no comprometer la verdad interna de la historia."


Girlfriends es increíble, es sensible, es honesta, no cae en melodramas y sus protagonistas son nuestras amigas. Todas somos Susan o Anne, y lo seguiremos siendo mientras tengamos que elegir entre un camino u otro para convertirnos en las mujeres que deseamos ser.


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